Andrés Curruchich

En el Museo se exhibe una muestra pictórica de óleos realizados por el pintor kaqchikel Andrés Currichich (1891–1969), uno de los pioneros de la pintura popular o naif de Guatemala.
Sus obras plasman la vida cotidiana de su pueblo, San Juan Comalapa (Chimaltenango), a través de escenas como la tapisca de maíz, el corte de pelo, el lavado de ropa y el mercado en la plaza, al igual que tradiciones locales como procesiones de Semana Santa, posadas, visita del Niño Jesús, danzas, celebraciones en honor a San Juan, patrono del poblado y ceremonias de las cofradías. También representó ritos como la bendición de una casa, un bautizo, un casamiento y la serenata a un difunto en su camino al cementerio.
Los personajes que aparecen en sus obras son de gran interés pues muestran la indumentaria comalapense, excepto los comerciantes originarios de otras comunidades. Aunque hizo anotaciones al pie de sus cuadros, no incluyó fecha alguna, por lo que se estima que la obra expuesta puede situarse a mediados del siglo XX. En ese entonces lo “descubrió” el señor Gustavo Stahl, conocedor de arte que conformó la colección que se exhibe y cuya familia la donó al Museo.
Biografía de Andrés Curruchich
Nació en 1891 en San Juan Comalapa, comunidad de idioma kaqchikel situada en el departamento de Chimaltenango. Como la mayoría de los indígenas de su pueblo, desde joven se dedicó a la agricultura, pero disfrutaba encalando las paredes de su casa. La gente del pueblo empezó a contratarlo para realizar esta faena. Encalaba también la fachada de la iglesia católica y retocaba las imágenes.
Después de darse cuenta que tenía habilidad para manejar el pincel decidió empezar a pintar las tradiciones de su pueblo. Primero lo hizo en trozos de madera, plumas de ave y jícaras. Posteriormente pintó sobre lienzos de manta de algodón.
Vendió su primer cuadro en 1930, durante la feria de agosto de la ciudad de Guatemala. En la década de 1940 el párroco de la iglesia de San Juan Bautista promocionó informalmente su trabajo artístico y su primera exposición se llevó a cabo en 1951 en la galería Arcada, en la ciudad de Guatemala. Mantuvo una estrecha relación con pintores de la talla de Humberto Garavito, quien se preciaba de haberlo ayudado en sus afanes artísticos.
Como reconocimiento a su talento, años más tarde sus cuadros fueron exhibidos en varias ciudades de Estados Unidos. A principios de la década de 1960, el gobierno de Guatemala también reconoció sus méritos al otorgarle la Orden del Quetzal.
El maestro Curruchich falleció en 1969. Entre sus seguidores se encontraba su propio hijo, Vicente Curruchich, Francisco Telón y Santiago Tuctuc. En 1985 su hijo y otros artistas formaron el grupo de pintores “Andrés Curruchich”, el primero que surgió en Comalapa. Desde hace varios años la hija de Vicente, María Elena Curruchich, se dedicó formalmente a la pintura, preservando así la tradición artística familiar que inició su abuelo. Hoy en día han proliferado muchos pintores comalapenses, incluyendo mujeres.